Opinión

Situación inaudita

Por  Jorge Luis Lozano

En la prestación de servicios públicos, especialmente en lo que respecta a la salud, en Sinaloa suelen darse situaciones que pudieran creerse increíbles, por que, por reales, mueven más a la indignación. 

¿Puede imaginarse que en pleno siglo XXI exista en Sinaloa un hospital que opera como en la época de la Colonia, sin lo más elemental en cuestión sanitaria, que es agua potable y drenaje?

Pues bien, el hospital general de Escuinapa opera en esas condiciones.

El nosocomio, administrado por el exalcalde Sergio Crespo Hernández, no cuenta con agua potable y el sistema de drenaje se encuentra colapsado.

La Administración no cuenta con 3 mil pesos para pagar por el desazolve, y por esa cuestión hay escurrimientos de aguas negras en los mismos accesos del nosocomio.

La situación ha sido denunciada a EL DEBATE por un grupo de trabajadores preocupados por las condiciones sanitarias del nosocomio y urgen al Ayuntamiento a solidarizarse con el hospital para realizar los trabajos de mejoras que permitan solucionar, al menos, los problemas con el drenaje. 

Saben de los riesgos que significa que los pacientes escuinapenses estén siendo atendidos en instalaciones con esos problemas.

Sorprende la falta de capacidad del director, quien ya cuenta con experiencia en la gestión de recursos y apoyos. Sin embargo, se desconocen los obstáculos que han están obstruyendo la atención de la obvia crisis en la que se encuentra el hospital. Lo que sí urge es la suma de esfuerzos para que la situación inaudita en cualquier tipo de hospital pueda ser resuelta en la brevedad posible, y de ello son responsables los tres niveles de Gobierno. Algo debe hacerse al respecto antes de que suceda algo mucho más grave para la salud de los ciudadanos de Escuinapa.