Mundo

Plantó miles de flores para que su esposa ciega las oliera

Un hombre, en japón, se dedicó a cultivar en su casa un extenso campo de flores rosas para curar la depresión de su esposa

Por  Alfredo Soto

Plantó miles de flores para que su esposa ciega las oliera(Captura de pantalla)

Plantó miles de flores para que su esposa ciega las oliera | Captura de pantalla

月が綺麗ですね

Japón.- En Shintomi, en la prefectura de Miyazaki, en Japón un hombre se dedicó a cultivar en su casa un extenso campo de flores rosas.

Natsume Soseki, un connotado novelista Japonés una vez explicó a un alumno un asunto de traducción del inglés al japonés. En la frase se usaba el término “Amor” como entendemos en occidente, y que es diferente que para las personas orientales.

Explica el autor que, para expresar ese tipo de sentimientos, tiene que hacerse de una forma más vedada, tanto por cuestiones culturales, como por la propia naturaleza tímida del japonés.

Para describir el novedoso concepto del sentimiento amoroso occidental, Sōseki explicó a su alumno que un japonés nunca utilizaría 「愛す」(aisu), cuyo significado se parece al “amar” occidental, sino que usaría otra expresión más informal como “gustar”.

“Gustar” en japonés suena muy similar a la palabra que usan para decir “luna”. Entonces el autor hace un juego en el que un joven expresa sus sentimiento y a la vez comenta sobre el paisaje utilizando el homófono de “luna”, “gustar”:

月が綺麗ですね(tsuki ga kirei desu ne), «La luna está preciosa, ¿no crees?».

La pareja de apellido Kuroki son granjeros en japón, pero lamentablemente la señora Kuroki perdió la vista por la diabetes, esto causó que se hundiera en una profunda depresión que le llevaba a no querer salir de casa.

Su esposo, pensando en diferentes formas para hacer que su esposa se alegrara, decidió volver a enamorarla, como en su juventud, con flores. 

Pero para poder lograr alejar a su desmotivada esposa, tenía que esforzarse un poco.

Eso nos lleva a un video que se volvió viral en youtube, sobre un lugar que se ha convertido en un destino turístico en la prefectura de Miyazaki en Japón.

Y es la morada de esta pareja, el señor Kuroki se dio a la tarea de cultivar un extenso campo de flores “shibazakura” una variedad particular mente aromática de flores con tonalidad rosa. 

 El aroma de las flores poco a poco atrajo a su esposa hacia el exterior.