Estados

Historia del narcotráfico en México

Desde el cultivo de amapola en la sierra hasta los grandes cárteles y su poderío, esta es la breve historia del narcotráfico en México

Por  Raúl Durán

Destrucción de plantíos de amapola en la Sierra de Guerrero, en 1999.(Foto: Cuartoscuro)

Destrucción de plantíos de amapola en la Sierra de Guerrero, en 1999. | Foto: Cuartoscuro

México.- Con la "narcocultura" en auge, representada a través de innumerables corridos, exitosas series de televisión, novelas literarias e investigaciones periodísticas, pareciera que el narcotráfico en México se reduce al poderío, el derroche y la violencia.

Pero esa es apenas una cara de las muchas que este fenómeno posee, pues, lejos de las ya míticas figuras de los capos que nacieron en la década de 1980, el origen del narcotráfico en el país se remonta muchos más años atrás.

La historia nos dice que el narcotráfico, ese fenómeno que ha provocado una de las más graves crisis de seguridad en la actualidad, data desde finales del siglo XIX y principios del XX en nuestro país con el comercio del opio, el cual fue introducido a México con la llegada de migrantes chinos al puerto de Mazatlán, Sinaloa.

El uso de amapola entre los chinos es de carácter ancestral y se remonta a costumbres muy antiguas. Sin embargo, a su llegada, se percataron de que las condiciones de Sinaloa eran propicias para el cultivo a gran escala de esta planta.

Fue entonces que nacieron las primeras rutas de tráfico hacia Estados Unidos a través de territorio mexicano.

Flores de amapola en la Sierra de Guerrero, 1999. Foto: Cuartoscuro

Antes de que su comercio se extendiera, era habitual que el opio, extraído de la flor de amapola o "adormidera", se usara como remedio casero para tratar malestares, lo mismo que la mariguana, que era empleada para problemas como el asma, insomnio y catarros.

Sin embargo, entre 1920 o 1940 todo tomaría un curso distinto. Tras la publicación de las "Disposiciones sobre el comercio y cultivo de productos que degeneran la raza", en Estados Unidos en 1920, una fuerte campaña de criminalización de las drogas, particularmente el opio y la mariguana, comenzaría.

La legislación fue firmada rápidamente por diversos países, entre ellos México, como la primera acción para restringir la producción y comercialización de dichas sustancias, todo acompañado de propaganda que alertaba sobre los riesgos que su consumo representaba para la salud física y mental.

Sin embargo, para entonces la industria del narcotráfico ya estaba en crecimiento. Prácticas de corrupción comenzaron a manifestarse a nivel institucional en plena "guerra contra las drogas". 

Foto ilustrativa: Pixabay

Hacia la década de los 50, México ya se había consolidado como uno de los principales productores de amapola y mariguana, con Estados Unidos como su principal cliente.

Sinaloa, particularmente la región del triángulo dorado, ya figuraba como el epicentro y cuna de este fenómeno. Entonces nacen los cárteles.

Nacen los cárteles

Ya establecidas las rutas de comercio de estupefacientes en el país, hacia 1970, se consolidan las primeras organizaciones delictivas dedicadas al narcotráfico.

El primero fue el Cártel de Guadalajara, fundado por Miguel Ángel Félix Gallardo, Rafael Caro Quintero y Ernesto Fonseca Carrillo, todos ellos originarios de Sinaloa.

Este sería apenas el inicio, a medida que los años pasaron las células criminales sufrirían cambios, reestructurándose y dando lugar a nuevos cárteles tras la eliminación de otros. 

Con la llegada de la cocaína en México los cárteles, antes limitados al trasiego de la mariguana y la heroína, comienzan a consolidarse como imperios con un gran poderío económico.

Rafael Caro Quintero.

El asesinato del agente de la DEA Enrique "Kiki" Camarena en 1985 cambiaría drásticamente la situación, desatando la persecusión de narcotraficantes de una manera sin precedentes. El hecho derivó en la desarticulación del Cártel de Guadalajara. Pero el narco es una hidra de muchas cabezas, y si cortas una nacen tres.

Lo anterior sólo dio pie al nacimiento de nuevos cárteles: el de Sinaloa, el de Tijuana y el de Juárez, mismos que con el paso de los años se fortalecieron.

Nuevas guerras, traiciones y persecusiones propiciaron el nacimiento de más cárteles, llegando a ser hasta nueve ya entrado el siglo XXI.

En 2006, el presidente Felipe Calderón declaró abiertamente la guerra contra el narcotráfico, una tarea para la cual se desplegó el Ejército en el país, marcando el inicio de una de las épocas más sangrientas en la historia moderna del país. 

Miliares recorren las calles de Culiacán, SInaloa. Foto: EL DEBATE

Lejos de combatir el narcotráfico, la guerra sólo volvió el problema más complejo. Se evidenció que el verdadero problema, lo que ha dado pie al crecimiento de este fenómeno en México, ha sido la corrupción.

¿Nueva estrategia?

Tras la fallida guerra contra el narcotráfico. El gobierno mexicano analiza nuevas estrategias para combatir este fenómeno. La regulación del consumo recreativo de la mariguana está sobre la mesa. La cultura de la legalización ofrece un panorama alternativo a la violencia, así como una manera en que los consumidores puedan adquirir la sustancia sin la mediación del narcotráfico.

Pero aún es pronto para saber lo que sucederá. Desde el inicio de su gobierno, el presidente Andrés Manuel López Obrador anunció el "fin de la guerra contra el narco". 

Pese al despliegue de la nueva Guardia Nacional por todo el país como la principal estrategia en materia de seguridad, será necesario estar atentos para saber cuáles serán las acciones concretas para atender el fenómeno del narcotráfico, uno de los problemas más complejos y arraigados en nuestro país.

Elementos de la Guardia Nacional en su llegada a Sinaloa. Foto: EL DEBATE