Culiacán

Nuevas identidades femeninas y empresariales, en construcción

Las relaciones de género, el liderazgo, la economía, la identidad, la pobreza y la educación son analizados por la doctora Érika Montoya en esta obra

Por  Itzé Coronel

Nuevas identidades femeninas y empresariales, en construcción(Ilustración El Debate)

Nuevas identidades femeninas y empresariales, en construcción | Ilustración El Debate

El estudio de la participación económica de las mujeres y sus actividades empresariales son el tema toral de la investigación dirigida por la doctora Érika Montoya Zavala en su más reciente obra.

En 18 profundas entrevistas realizadas a mujeres empresarias de Arizona y Sinaloa, nos presenta un claro reflejo del tejido social actual, tocando temas de total pertinencia y vigencia, como las relaciones de poder y de género como agentes modificadores de la economía y de la sociedad.

A decir de la autora, su motivación principal ha sido demostrar lo que están haciendo las mujeres en el mercado laboral, a pesar de los contextos adversos que tienen en ambos escenarios: aquí, en Sinaloa, principalmente por las desigualdades económicas, laborales y pocas oportunidades de crecimiento; en el caso de las empresarias en Arizona, por el contexto antinmigrante que viven.

Un hallazgo importante ha sido el de conocer las diversas motivaciones que tienen las mujeres en su decisión de emprender por cuenta propia, que van desde acoso en el entorno laboral, rupturas sentimentales, enfermedades y necesidad de crecimiento, hasta la necesidad de horarios más flexibles para cumplir con su rol de madres y esposas. 

Doctora Érika Cecilia Montoya Zavala. Foto: Cortesía

Señala la autora que esta realidad es producto de la desigualdad social y de género: «Las mujeres seguimos cumpliendo con los roles que tradicionalmente nos han impuesto. Tenemos hijos y seguimos siendo las responsables de su cuidado. Una alternativa para cumplir también con el rol de madre es el de tener su propio negocio».

Para muchas de estas mujeres existe una línea muy tenue entre espacio y tiempo dedicado al hogar, reconoce la investigadora, y enfatiza que es la propia estructura social que está diseñada de esta manera y son las mujeres empresarias quienes pueden romper con estas estructuras, y lo están haciendo. 

Montoya Zavala considera que las mujeres empresarias están surgiendo, como ejemplo, se están empoderando y reconstruyendo esas estructuras sociales, y aunque aún falta un largo camino por recorrer, ellas pueden llevar la batuta en cuestiones de identidad de género. Incluso, al contar con poder económico y de toma de decisión, lo comparten con sus familias y a sus trabajadores; también emplean más mujeres y les transmiten independencia y motivación para romper estos esquemas de desigualdad, y al hacerlo cumplen una importante labor social y económica, añadió.

Las empresas de mujeres cuentan con características propias, ya que parten desde otros niveles y condiciones económicas, sociales, familiares y laborales. Las mujeres están creando sus empresas dependiendo de su propio contexto, necesidades y condiciones. Esta labor es la que propicia la construcción de nuevas identidades femeninas y empresariales, puntualiza Érika Montoya.

Labor social

La característica común es que la mayoría tiene una labor social. En el caso de la dueña del restaurante La Limita, a raíz de una enfermedad, Susana Sarabia se motiva para crear algo en su lugar de origen, hacer notar a La Limita de Itaje como colonia, a los niños también con excursiones a museos y eventos científicos, cenas para recabar fondos con fines benéficos.

Ella hace una gran labor social, destacó la doctora Montoya. 

Este toque de hacer cosas más allá del negocio está muy presente en todos los casos. Isabel Montiel es una artesana sinaloense que, a raíz de una depresión, construye su propio negocio.

Como terapia ocupacional, decide coser, y empieza a hacer muñequitas de trapo y termina exportándolas al Vaticano, Israel, Estados Unidos e incluso se distribuyen en cadenas de supermercados, agregó. 

Puntualiza que todos estos caminos de éxito no fueron fáciles, estuvieron llenos de lágrimas, desesperación y frustración, y así lo cuentan las entrevistadas, a quienes les ha tocado vivir también situaciones de acoso: «Antes del movimiento Me Too de Hollywood, aquí ya me lo estaban contando en Sinaloa».

Al hablar de identidades, la doctora Montoya Zavala habla de esta labor social, cómo lo manifiestan y cómo también tienen conflictos entre ellas mismas como empresarias, pero que están aprendiendo cómo lidiar con estos conflictos, buscando los mecanismos para salir adelante y aprender juntas. 

Al percibirse con poder económico, de voz y representativo frente a la sociedad, las empresarias sinaloenses están cayendo en cuenta de lo que pueden hacer, se ven transformadoras de cosas, transformar en educación, en economía y transformar a otras mujeres; además de interés personal también tienen interés por la comunidad. Están formando esta identidad.

El perfil

Nombre: Érika Cecilia Montoya Zavala

Profesión: profesora e investigadora de la FELyPP UAS.

Trayectoria: investigadora nacional Nivel II, directora de la revista Internacionales, profesora visitante de la Universidad de Arizona y autora de múltiples artículos y libros, el más reciente el de Mujeres empresarias y autoempleadas.

Identidad

Las mujeres están creando sus empresas dependiendo de su propio contexto, necesidades y condiciones, ya que parten desde otros niveles económicos, sociales, familiares y laborales, enfatizó la experta.