Culiacán

Coronas para el Día de Muertos, una tradición con esperanza


La señora Vanessa dedica su vida a elaborar coronas para el día de muertos, una tradición que inició por inspiración de su madre Yolanda

Por  Karen Magallanes

Coronas para el Día de Muertos, una tradición con esperanza. Foto: Noe Mascareño

Coronas para el Día de Muertos, una tradición con esperanza. Foto: Noe Mascareño

Culiacán, Sinaloa.- Vanessa Lizárraga Ramírez tiene un gran sueño en la vida: tener un local propio en donde pueda vender las coronas para el Día de Muertos que ella misma fabrica desde un pequeño espacio en la comodidad de su casa.

Sus coronas son toda una tradición que comenzó por iniciativa de su madre hace más de 30 años en Agua Verde, de donde es originaria. De sus hermanos fue la única que se interesó por continuar con la encomienda de su madre, Yolanda, quien al ver que la situación se complicaba y a veces no tenían ni para comer, comenzó a utilizar materiales reciclados y la imaginación para hacer decoraciones del Día de Muertos.

Poco a poco los vecinos fueron pasando la voz, y los pedidos crecían. Su madre tenía que sacarlos adelante a pesar de la adversidad, y eso nunca fue un problema, ya que gracias a esta tradición la comida no volvió a faltar en la mesa.

En estas fechas los pedidos aumentan. Foto: Noe Mascareño 

Su abuela, madre de Yolanda, fue quien a su vez les inculcó el valor de las tradiciones mexicanas, pues a pesar de que nació con un solo brazo, eso nunca fue limitante para hacer las decoraciones que les permitieron sustentarse.

Sirve como terapia

La señora Yolanda falleció hace dos años, pero Vanessa, de 37 años de edad, decidió dejar un poco de lo que su mamá era y continuó haciendo el mismo tipo de manualidades, que hasta ahora han sido el apoyo y sustento para sacar a sus hijos adelante al lado de su esposo, quien la apoya para que pueda realizar sus trabajitos desde casa.

Ella lo hacía porque tenía cinco hijos, y pues yo ahí me ponía desde los 10 años de metiche para aprender, y aparte me gusta, señaló Vanessa al referirse a su madre.

Además, aclara que lo hace no solo porque le ayude a aportar un poco de dinero a la casa, sino porque le gusta, la relaja y le hace recordar a su madre y sentir que se encuentra cerca. “Es un trabajo que te sirve como terapia, la verdad. Uno con esto no ocupa ni sicólogo, me hace olvidarme del estrés porque uno aquí puede descargar todo tipo de problemas, y nuestras manos nos pueden servir de mucho”, añade.

Vanessa atiende pedidos en Culiacán, al 5519284213

Cuando las fechas como el Día de Muertos y Día de la Virgen se acercan, es cuando los pedidos aumentan. Hay que sacar el trabajo para tener contentos a los clientes, quienes la buscan porque saben la calidad y amor con que hace cada cosa.

Lo que más me piden son los abanicos con imágenes religiosas, pueden durar de seis a ocho meses en la intemperie y no les pasa nada, siguen igualitos. Además, es una opción económica al ser vendidos en 250 pesos.

Una vida llena de recuerdos

Vanessa dice que los mejores recuerdos de su infancia los pasó al lado de su madre haciendo flores, lo mismo fue cuando creció y se convirtió en mamá de dos niños.

Mi recuerdo más bonito creando coronas ha sido al lado de mi madre. Cuando yo estaba embarazada ella vivía conmigo y nos la pasábamos todo el tiempo juntas. Ella era muy creativa, yo cada vez que la recuerdo es cuando hago esto, por eso me gusta hacerlo, porque mi mamá siempre fue una mujer que para mí fue la mejor, recordó entre lágrimas.

 

A pesar de las circunstancias, Vanessa dice sentirse en paz porque su madre ya está descansando, pero para su familia sigue viva en sus manos, en cada corona y cada creación que realiza.

Vanessa tiene un gran corazón, ya que pertenece a un grupo religioso que acude a las colonias vulnerables para darle cursos a las mujeres con el objetivo de que aprendan alguna actividad que las pueda sacar del apuro y solventarse.

Tiene la esperanza de un día tener su propio negocio, porque uno puede soñar en grande, apunta. Sin embargo, las oportunidades no han estado de su lado; explica que ha acudido a programas para emprendedores, pero no cumple con los requisitos.

“Hasta ahorita no he podido. Piden mucho requisito y no los cumplo, por ejemplo, no tengo cuenta bancaria. No es el tiempo, solo Dios sabe”, añade. Pero mantiene la esperanza de ver Creaciones Yolanda realizada como algo grande.